Una pieza alquilada se cuida igual que se cuidaría una propia: con atención y sentido común. La mayoría de incidencias se evitan con tres o cuatro hábitos básicos.
Lo esencial
- Evita el contacto directo con perfumes, cremas y maquillaje: aplícalos antes de coger la pieza.
- Protégela del agua y de superficies abrasivas o ásperas.
- Guárdala en su funda cuando no la lleves puesta.
- Manipula cierres y herrajes con suavidad, sin forzarlos.
Cada pieza llega con instrucciones específicas y una retención como garantía. Siguiendo estas pautas, la devolución es tan simple como la recogida.

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